“Hace varios meses que no escribo como esporádicamente lo
hacía antes y cuando más antes aún era casi frecuente; pero vuelvo a esto
porque quiero ver que tanto cambie, que tan distinto me he vuelto con la
complicidad o víctima de los acontecimientos, que tanto sintetizo o redundo al
momento de divagar con la escritura, y que tan bien o mal enfocado tengo la
cabeza con las cosas y mis cosas.
Ya van casi 5 años que no estoy en mi ciudad natal, pero
viaje hace poco felizmente y es como si de verdad no la hubiese conocido nunca.
Mi Arica tan de bajo perfil y olvidada a ratos tiene ese encanto inexorable que
ni la última tecnología ni los escenarios sociopolíticos van a despojar, partiendo
desde su clima mágico hasta la revolución de la brisa marina y su arena
somatizado de amigos que aún están, que aún quedan y perduran, que aún me
reconocen y que aun no se niegan a matar su esencia pese a sus propios
aconteceres ya de adultos… más de verdad no pueden ser, son gigantes.
Tengo 30 años y recién vivo mi primer año de amor
inexplicable pero amor sin apellido y tal cual es, ese amor que no sé por qué
cresta es tan difícil de encontrar y tan tedioso como capturar a Pikachu en
Pokemon GO, pero que al fin existe en mi vida y perdura ya de manera natural y
poderosamente como mi horizonte de los días… también confieso que ha sido difícil
en algunos momentos, pero considero que es parte del equilibrio de la vida, o
sea, no todo será hermoso y bello obviamente, pero es tan genuino, asombroso y
pulento esto con Loreto que al final siempre salimos ganando después de tantas
goleadas en contra y momentos desventurados. Por fin podemos tener rachas
sobrepasando las adversidades y confió que levantaremos la copa pronto, porque sé
que todo esto no es arte de la casualidad, sino netamente la sentencia del
destino. Vamos pa’adelante no’mas gatita, a no decaer, hay mucho que vivir
juntos todavía.
Leo un poquito más, veo más series y películas como nunca
en mi vida lo he hecho, esto a cambio de que ya menos toco la guitarra y
escribo canciones, escucho más de todo que solo derivados del rock y no me
quejo sino todo lo contrario, le he dado más peso a mi experiencia laboral para
tener el sueño de ese trabajo indefinido que te de vacaciones, te permita ser
aprobado en esas casas bancarias y comerciales más de mierda, le doy más valor
a una siesta en la tarde, a dormir con la pareja más que de hacerlo casi todos
los días, cada día me meto menos al Facebook y opino más en Twitter, me volví
adicto a los álbumes de futbol y de Disney porque lo encuentro más sano y
divertido que tomarse una chela y fumarse un porro y todo eso ha sido porque yo
he decidido que fuera así más que por consecuencia misma… y creo que aquí es el
cambio más importante que he tenido, por la sencilla razón de asumir y no
refrendar mi presente a una culpa o a un trauma a esto que vivo hoy en día.
Yo quiero decir que, pese a estos cambios y decisiones,
quiero empezar a cimentar los sueños sin pensar que ya es un tanto tardío por
mi edad y por el tiempo.
Quiero demostrar que la edad no pasa en vano y no te
hace más inteligente, sino más sabio y equilibrado en las determinaciones y
trato día a día ser mejor para mí, mi familia, mi mujer y mis amigos que no sé
porque son menos… pero no importa, yo quiero seguir hasta donde más pueda,
vivir lo más próspero posible y dar lo mejor siempre… el ego ya no importa, la
dignidad es la que quiero relucir de ahora en adelante.
Espero volver a escribir prontamente.
Un abrazo.
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