“El título claramente se
asocia al juego del Pro Evolution Soccer, pero mas allá de que FIFA en estos últimos
años le ha volado el orto en juegos de fútbol, lo cierto es que este modo de
juego como este particular deporte, se aplica a la vida… obviamente a nuestra
vida.
En el fútbol, como en otras
disciplinas deportivas, existen situaciones donde se dirime un ganador, un
perdedor, un campeón y un derrotado dentro de la competencia; y es así entonces
donde se crea un estatus a través del éxito. En nuestras propias disciplinas de
vida también de forma subconsciente definimos un estatus y un éxito que nos
caracteriza y nos diferencia. Yo al menos el factor “éxito” lo describo en mi
vida desde una visión y conocimiento “solo de forma ajena” y no “tan propia”,
puesto que en temas de comparación, no he tenido el privilegio como he sabido
de los viajes al extranjero de otras personas, de becas adjudicadas, de los
primeros trabajos de colegas amigos y conocidos, como también de
consolidaciones a niveles en lo familiar, sentimental, y personal forjadas
desde una casa, un departamento, un(a) hij@, un matricidio, un auto, un disco, el
juego de moda en ultra 3D hasta sushis y pizzas a domicilio un FDS…
perfectamente una oda a ese gran tema: “lo estamos pasando muy bien”
actualizado eso si a nuestra época y cultura en megabites.
Tanta satisfacción me hace
asociar entonces sobre el éxito de las cosas, y por lo general salvo en un caso
muy aislado, las leyendas de por si tienen el éxito de acuerdo a sus logros
como en sus hechos.
De acuerdo a mi tiempo y época,
declaro que he sido quizás “el último en vivir las cosas”; mi conocimiento de
causa así lo ha estructurado según mi círculo social, lo que en mi situación estoy
lejos sin duda de ser una leyenda dado a mis constantes fracasos, complementado
con la odiosidad de compararme y nivelarme siempre con el resto.
He llorado un sinfín de
momentos en estos últimos años por estos fracasos, me cuestiono hasta de
madrugada por no ser en la praxis todo lo bueno que me dice la gente mas
cercana a mis sensibilidades y a mi actualidad de mis virtudes; y que incluso
hasta en mi vida privada me he llegado sentir inútil dentro de cosas tan
simples en la cotidianeidad, me he convertido en un llorón de tomo y lomo.
Dentro de todo este tormento, últimamente
las circunstancias me llevaron a que llorara en lo importante y solo ser anfitrión
cuando el escenario lo amerite. Por esto mismo resalto mucho una reunión en
particular, donde dentro de este fracaso diario y autoimpuesto, me hicieron
saber algo incongruente e inconsecuente de mí persona… Durante las
conversaciones, en realidad me hicieron sentir que todo lo que proyectaba al
resto era la antítesis de lo que realmente practicaba tanto de mi verso como de
mis acciones. He ahí entonces donde viviendo mi burbuja como perdedor “se ha roto debido a que realmente si tenía el camino para ser leyenda”, del cual espero que esta vez, mi
incredulidad característica no se manifieste otra vez, y no defraudar a los que
me conocen, porque solo no se hace leyenda si no una construcción de un todo, en este caso, de ustedes.
El destino es complejo como
vida, siempre lleno de obstáculos donde ahí Dios te prueba lo “grande” que eres
en los problemas como en las necesidades; y donde cada uno ve y piensa que
herramienta elije para ser leyenda… Unos elijen la vocación a través de una profesión,
otros la música, el deporte, el yoga, la pintura, la escritura, el baile o la
danza, y así un sinfín de ejercicios que la vida brinda en nuestro pasar.
Para terminar, me quedo con la
frase: “Don’t give up, ‘cause somewhere
there’s a place where we belong”, simplemente porque es reflejo absoluto de
mi realidad como fracasado, como leyenda, como persona… Esta canción de Peter
Gabriel con Kate Bush da una emotividad que perfectamente se puede asociar
cuando Götze metió el gol para ser campeón del mundo con Alemania y convertirse en leyenda futbolística,
como tambien Drogbá en la final de la Champions 2012 con Chelsea, y así también
con Maradona, Zidane, Don Elías, Pelé, Cruyff, Salas, Zamorano, se convirtieron
en leyenda… hasta Pinilla, pero ya todos sabemos que paso lamentablemente; pero
el futbol así como la vida da revanchas, y espero que tanto ustedes como yo
forjemos la leyenda que tenemos reservada en nuestras vidas… quizás no como
futbolistas hacia el pueblo, pero si como personas hacia la familia, los amigos
y la propia familia que está por venir.
Como diría Enrique: “En nuestros ojos apagados hay un eterno
castigo, el héroe de leyenda pertenece al sueño de un destino”.
ESMEDU.
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