“Lo que pasa es que ahora puedo, antes quizás
me costaba, me daba paja en su momento, estaba muy ocupado con mis cosas, o
simplemente no me tinco jamás… hoy en día lo que menos sirve en un Smartphone
es justamente llamar a alguien con tanta aplicación para lo más inútil de lo
útil con respecto a tus contactos, en especial a tus amigos (no es descabellado
que tengamos hasta amigos como aplicaciones, Pou… oh wait!); y creo que antes
los celulíticos tenían algo místico y personal, mas allá de ser unos ladrillos,
con sonidos polifónicos, resolución de imagen igual como los implicados del
caso penta (o sea, como la callampa), y el mal homologado juego de la
cuncunita, era algo hasta romántico todo eso con llamar a otra persona
(conocida, muy implicada o no) y que por esas casualidades del “internese” se
ha ido diluyendo para bien o para mal según cada criterio.
Al reflexionar un día tendido en la cama y
mirando mi celular a un costado, recordé que eso también servía para llamar y
saber la vida de las personas más significativas para uno (sin hacer trampa con
el Fb o Wtsp)... claro, tuve que ir primero al almacén con RedCompra para
cargar de dinero la gran maravilla de estadounidenses y japoneses que existen
modalmente, casi de forma imprescindible, para poder “copuchear” (sin
menospreciar a otros como el LG, Azumi o el Alcatel tmb). Luego de ir a comprar
pan, mire los números en la lista de contactos y con el solo nombre imagine
todos esos recuerdos tan jugosos y simples que tuve con cada uno en su momento
determinado antes del “touch”… me daba nervios, un poco de curiosidad, también
un poco de miedo a la reacción otrora, en fin… que weá!, empecé a llamar no
‘mas y contar esta historia.
Fueron como 3 días, intermitentes si durante
las 24 horas claro está, y termine con la siguiente conclusión:
Es demasiado necesario: Cuando uno no escucha
desde hace tiempo a alguien siempre existe como una nivelación de sintonías y
voluntades previas… debo reconocer que me costó mucho conjeturar una
implicancia sin obviar tanto tiempo como distancia con todo lo dificultoso que
eso es, pero así como las relaciones de pareja, en este caso la “custión” también
es de a dos. En algunos fue inmediato e inesperado, en otros costo un poquito
mas; pero lo más lindo de todo es que reafirmas algo que era duda para bien o
mal y que sirve para fortalecer las ideas, las percepciones, la imagen y las
virtudes de uno debido a que es demasiado importante revalidarlas, porque hay
tanto virus social malintencionado que ensucia nuestras visiones y nos termina
toxicando esa distancia e implicancia que tienen los amigos en el tiempo… pero
mis amigos en conclusión, los siguen siendo mas allá de sus cambios y ciclos de
vida.
Te escucho y te interpreto de verdad: Los
estados en la web por lo general carecen de veracidad 100%, siempre hay una
“chimuchina” que omitimos o que es un detalle faltante para dimensionar
realmente como nos sentimos o de lo que nos pasa. Debo decir que el llamar a
alguien, con todo lo místico que es, también es nutrición de emociones y
sensaciones lo suficientemente importantes en nuestras vidas… en todo caso
estoy “pedío” con eso, por la sencilla razón que están lejos geográficamente
hablando, pero al hablar con alguien esa distancia para mi es nula (no sé si
igual para el/la otr@), los impulsos son genuinos como digo en una canción y
hay una predisposición de asesinar la distancia como sea… en mi caso, espero
pronto, concretar lo acordado =)
Son abrazos que nos hacen falta: Cuando
experimente las llamadas, mas allá de mi atípica personalidad, lo hice muy en
buena (porque estaba así, claramente)… las situaciones actuales en el término
del éxito no son las mismas por lo que pude comprobar para todos, pero frente a
esos problemas, el ser efectista en un llamado (tan esporádico y mal
acostumbrado por nuestro círculo social) se comprime en un abrazo de energías
positivas, de tranquilidad, de la “presencia presente”, y de garantizar que
pese a todo vamos a estar ahí… creo sinceramente que estas llamadas fueron, mas
allá del ocio mismo, hermosas cada cual con su gracia y su emoción. Aquí no se
trata de ir a la esquizofrenia ni mucho menos, pero tender incluso a imaginar
olores y espacios es sinónimo de muchas ganas de transportarse en ese lugar que
se impone como oasis en el desierto, y en este sentido fluye tal cual como por
celular, algo emocionalmente reconfortante.
Es obvio que hoy en día el ladrillo o el plasma
que uno tiene de celular es vulnerable en cambios de chips, o por las
aplicaciones ser mas ubicable con esas leseras del 4G o GPS… pero lo cierto e
importante es que una llamada de vez en cuando tal vez no cambie las cosas en
dinero, salud, amor, amistad, o en cualquier escenario de nuestras vidas; también
es cierto que pese a nuestra voluntad de relacionarse más naturalmente estamos
impuestos a nuestros intereses siempre a rebotar y re-agendar los tiempos como
los espacios. Sin embargo, al igual que la pantalla del cel, nosotros también estamos
vulnerables a ser “tabula rasa” con cada cosa que nos pasa, pero una llamada
simple a un amigo, a una amiga, a un hermano o cualquiera de tu familia de vez
en cuando es presagio de que la soledad o lucha de vida no es para siempre, que
las amistades se pueden transformar, mezclar y fusionar con el andar de cada
uno y ser parte abanderada con los colores de tus amigos y de tus familiares
con la propia historia al construir… yo he llamado en estos últimos días a mis
amigos, y créanme… tengo un color mas precioso y fuerte que ni Facebook,
Twitter o Instagram se puede publicar".
Como diría Marciano Cantero: “… Aún sigo cantando, y lo voy a seguir
haciendo”.
ESMEDU.
1 comentario:
Cuándo fue esto?
Te amo :D <3
Publicar un comentario